En la piel que cubre el pene pueden aparecer múltiples enfermedades, en ocasiones difíciles de diagnosticar y que requieren un tratamiento especializado por un médico experto.
En el pene pueden surgir diferentes enfermedades. Algunas lesiones aparecen solamente en la piel del pene. Además, el pene y la piel que cubre los testículos (escroto) pueden participar de múltiples enfermedades de la piel.
A continuación, exponemos un resumen de las enfermedades más frecuentes e importantes que afectan a piel de pene y escroto::
Son pequeños puntitos que aparecen en el surco coronal o en el glande. No se asocian a malignidad ni a infección. No requieren tratamiento.
Son pequeñas manchas o gránulos blanco amarillentos. Aparecen en submucosa y en prepucio. No es preciso el tratamiento.
Las enfermedades ulcerativas más frecuentes son:
En el apartado de Enfermedades de Transmisión Sexual se exponen estas lesiones
Son verrugas de un diámetro de 1 a 10 mm que tienden a asociarse. Son múltiples. Pueden ser sonrosadas o de color marrón. Suelen aparecer en piel de pene, en prepucio y en glande.
Puede afectar a uretra, escroto, ingles y piel del ano. El meato urinario (orificio por donde sale la orina) se afecta en un 20-25%.
Se transmiten por contacto sexual y están producidos por el papilomavirus. La infección por algunos tipos de papilomavirus se asocia frecuentemente con el cáncer de cervix en mujeres y cáncer de pene en hombres.
Se denomina balanitis candidiásica. Produce inicialmente picor y enrojecimiento en glande poco después del contacto sexual. Posteriormente se producen pequeñas pústulas que se erosionan y confluyen unas con otras. Finalmente estas lesiones se descaman.
Para un médico experto, en estas enfermedades, el diagnóstico es sencillo mediante una buena historia clínica y la observación de las lesiones. En casos difíciles puede ser necesario realizar un cultivo del material obtenido de las lesiones.
Inicialmente debe lavarse bien la piel con agua y jabón y aplicarse una crema específica (antifúngica) sobre la piel del pene durante 2 a 3 semanas, hasta que desaparecen las lesiones. Debe realizarse el tratamiento de ambos miembros de la pareja. En la mujer suelen emplearse óvulos vaginales.
Si la infección se reproduce, además del tratamiento local (crema en pene) debe asociarse un tratamiento con pastillas para erradicar la infección.
Es un proceso crónico que provoca atrofia de la piel del prepucio y del glande. Inicialmente son pápulas blancas poco elevadas, induradas, que producen una atrofia apergaminada. Posteriormente, las lesiones suelen confluir para formar grandes placas.
Pueden forman fisuras en el anillo prepucial que pueden sangrar. Cuando afecta al meato uretral (orificio por donde sale la orina) tiende a producir un estrechamiento y dificultad para orinar.
Se denomina también: Liquen esclerótico y atrófico. Raramente puede originar un cáncer de pene.
Inicialmente, en casos leves puede aplicarse un tratamiento con una pomada suave de corticoides.
En casos más avanzados se aconseja eliminar la piel atrófica y retraída mediante cirugía. Si existe fimosis debe realizarse circuncisión y si se ha producido una estrechez del meato urinario debe realizarse una meatotomía.
Dada la tendencia de la piel a atrofiarse y producir retracciones, esta cirugía debería ser realizada por un urólogo experto en cirugía peneana.
En el pene y genitales masculinos pueden crecer una gran variedad de lesiones benignas, premalignas y tumores malignos que por su gran semejanza suelen plantear problemas diagnósticos al medico poco experto en este tema.
Ante una lesión o tumoración en esta zona se aconseja consultar lo antes posible con un urólogo-andrólogo experto en enfermedades del pene.
Los tumores benignos más frecuentes son:
En el pene pueden aparecen lesiones que puede volverse malignas, como son:
Los tumores malignos más frecuentes son:
Para un médico con poca experiencia en estas enfermedades es difícil ya que existe gran similitud entre ellas.
Un profesional experto puede diagnosticarlo con facilidad mediante la observación y exploración de la lesión. Un uro-andrólogo experto sabe en que casos debe realizar una biopsia de la lesión para precisar si es benigna o maligna
Inicialmente debe realizarse una extirpación de la lesión o biopsia profunda con anestesia local.
Si el tumor es benigno es suficiente con la extirpación de la lesión.
Si la biopsia confirma que se trata de un tumor maligno debe realizarse una cirugía de exéresis en manos de un urólogo experto en cirugía peneana.
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Dr. Luis Rodríguez-Vela
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