La próstata es el órgano que con mayor frecuencia se ve afectado por enfermedades en hombres mayores de cincuenta años.
A partir de los cuarenta años, la próstata empieza a crecer. Este crecimiento puede ser benigno (hiperplasia) o maligno (cáncer). Es fundamental realizar un diagnostico precoz ya que el cáncer de próstata si se diagnostica pronto puede curarse.
La próstata es un órgano del sistema reproductor del varón. Es una glándula, con forma de castaña, colocada debajo de la vejiga y por delante del recto. La uretra (conducto por donde sale la orina) atraviesa la próstata por el centro, de manera que la orina sale de la vejiga atravesando la próstata.

La función principal de la próstata es producir un líquido que se une al semen para mejorar la calidad de los espermatozoides y aumentar la fertilidad.
Las tres enfermedades que se desarrollan más frecuentemente a partir de la próstata son:
Es importante realizar un correcto diagnóstico diferencial para indicar el tratamiento apropiado.
A partir de los 40-45 años la próstata puede crecer rápidamente dando lugar a la hiperplasia benigna de próstata (HBP). La HBP, puede comprimir la uretra y es la responsable de la aparición de síntomas urinarios (problemas para orinar) en la mayoría de hombres mayores de cincuenta años.

La frecuencia de aparición de HBP aumenta conforme mayor es la edad del varón.
El crecimiento de la próstata puede producir síntomas que denominamos irritativos:
y síntomas que denominamos obstructivos:
Estos síntomas imitativos u obstructivos suelen asociarse y en general son evolutivos, es decir van empeorando.
En algunos pacientes parte de la orina queda retenida en la vejiga (orina residual). Cuando este proceso avanza, se produce una distensión de la vejiga y posteriormente una afectación de las vías urinarias (uréteres) y del riñón que puede desembocar en una insuficiencia renal.

El cáncer de próstata se produce por un crecimiento maligno de la próstata. El cáncer de próstata es el tumor más frecuente del varón, aunque debido a su crecimiento lento, constituye la tercera causa de mortalidad por cáncer, por detrás de los de pulmón y digestivo.
Entre el 30 y 40% de los varones de 50 a 80 años pueden tener cáncer de próstata sin síntomas clínicos (latente). En estos casos, sólo una revisión prostática diagnosticará dichos cánceres.
La frecuencia del cáncer de próstata aumenta con la edad y este cáncer más frecuente en varones con familiares que han tenido cáncer de próstata.
El cáncer de próstata se desarrolla en la zona periférica de la próstata y habitualmente no produce síntomas o los produce muy tardíamente. Solo presentan síntomas clínicos uno de cada nueve varones con cáncer de próstata.
Además, las manifestaciones clínicas del cáncer de próstata son muy parecidas a las de la HBP y por la clínica no puede diferenciarse entre un cáncer y un crecimiento benigno.
Cuando el cáncer de próstata se ha extendido fuera de la próstata, sobre todo a los huesos, produce dolores óseos.
El cáncer de próstata no se encuentra si no se busca, ya que solo produce síntomas cuando está muy avanzado. En el Instituto Urología y Medicina Sexual aconsejamos que todos varones mayores de cincuenta años revisen anualmente su próstata (chequeo prostático) para descartar la presencia de un cáncer de próstata.
Recuerde que un cáncer de próstata diagnosticado en una etapa inicial (localizado) puede curarse.
El médico especialista en los problemas de la próstata es el urólogo. En el Instituto Urología y Medicina Sexual somos especialistas en la Salud Integral del Varón y realizamos un estudio personalizado y adaptado a las necesidades de cada paciente.
En varones mayores de 45 años, en la revisión integral valoramos:
La revisión o chequeo prostático es sencilla pero debe de realizarse bien, de una manera personalizada y en un ambiente confidencial.
Es obligatoria la realización de una buena historia clínica por un urólogo con experiencia, dedicando el tiempo necesario para que el paciente nos cuente todos sus problemas prostáticos, sexuales, etc... La historia clínica debe de completarse con una buena exploración física de los riñones, abdomen, vejiga, testículos y sobre todo de la próstata.
La realización de un tacto rectal permite valorar el tamaño de la próstata y detectar si existen nódulos duros sugestivos de cáncer. Este tacto rectal no tiene porque ser molesto si el urólogo lo realiza con cuidado y sin prisas.
Además, la revisión básica de la próstata debe incluir un análisis de sangre, determinando PSA (Antígeno Prostático Específico) y creatinina, (función del riñón) y un análisis de orina.
En determinados pacientes, puede ser aconsejable la realización de otras pruebas: ecografía, flujometría, residuo miccional, etc.. El urólogo debe decidir que pacientes necesitan estas pruebas.
Para un urólogo con experiencia, sí. Cuando detectamos en el tacto rectal nódulos sugestivos de malignidad o existen unas cifras de PSA superiores a las normales (de acuerdo a la edad del paciente) recomendamos la realización de una Biopsia de Próstata Ecodirigida (no precisa ingreso). En el Instituto Urología y Medicina Sexual realizamos la revisión prostática (Historia-Tacto-PSA) en 48 horas. Cuando un paciente precisa una biopsia de próstata, para saber si tiene un cáncer, realizamos la biopsia en 3 ó 4 días y obtenemos el resultado en 24 horas. Ver apartado: Biopsia de Próstata.
Es vital, importantísimo. Si existe un crecimiento maligno (cáncer) y se diagnostica en fase precoz (localizado) puede tratarse adecuadamente con excelentes resultados.
Si el cáncer ya ha crecido fuera de la próstata (diseminado), puede controlarse pero no curarse.
Por otra parte si el crecimiento es benigno, podemos indicarle si precisa tratamiento para mejorar sus síntomas miccionales.
Todo varón mayor de 45 años debería consultar con su urólogo una vez al año.
En varones con antecedentes familiares de cáncer de próstata y en vasectomizados la revisión prostática debería comenzar a los 40 años.
La hiperplasia benigna es un crecimiento de la parte central de la próstata. No obstante, alrededor de esta hiperplasia sigue existiendo tejido prostático periférico.
En esta periferia de la próstata puede desarrollarse un crecimiento maligno en pacientes que ya tienen una hiperplasia de próstata. Por este motivo es fundamental realizar una revisión anual para detectar si ha aparecido un cáncer.
Una vez establecido el diagnostico de HBP, la necesidad de emplear o no un tratamiento depende de la clínica que presente el paciente.
El urólogo debe de explicar al paciente las diferentes opciones de tratamiento:
Los pacientes con síntomas leves no precisan un tratamiento. En estos casos es suficiente la revisión prostática anual. Los pacientes con síntomas moderados pueden mejorar significativamente con un tratamiento médico. Si el tratamiento médico no es eficaz puede plantearse la cirugía.
Existen tres tipos de medicamentos para tratar la HBP:
En el Instituto Urología y Medicina Sexual de acuerdo a los síntomas clínicos, el tamaño de la próstata, el PSA y la edad del paciente recomendamos el tratamiento más apropiado. El tratamiento médico de la HBP debe de ser individualizado para cada paciente.
Los medicamentos son eficaces inicialmente, pero con el tiempo la próstata crece y pierden su eficacia. Entonces es necesario pasar a un tratamiento definitivo mediante cirugía.
Cuando la próstata crece, los síntomas empeoran y no responden a los medicamentos, en este momento debe plantearse la cirugía prostática para eliminar el tejido hiperplásico y evitar que la vejiga y el riñón quedan dañados de manera irreversible.
La solución definitiva de la HBP es la intervención quirúrgica que puede realizarse a través del conducto de la orina (endoscopia) o mediante cirugía abierta
a) Láser verde (Green Light HPS) en próstata
La fotovaporización de la próstata con el nuevo laser verde (Green Light HPS) de alta potencia es una técnica muy segura, que no produce sangrado y es tan eficaz como la cirugía tradicional de la próstata. El paciente esta hospitalizado menos de 24 horas, se va a casa sin sonda y puede reanudar sus actividades habituales a los 2 días evitando realizar esfuerzos.
Ver apartado Laser verde (Green Light HPS) en próstata en Cartera de Servicios
b) Vaporizacion de Próstata
La energía plasmoquinética es un gran avance tecnológico que permite vaporizar y eliminar el tejido prostático benigno que obstruye el conducto de la orina. Se realiza con un cistoscopio a través de la uretra y mediante un aplicador se produce vaporización de la próstata. Esta novedosa técnica no produce sangrado y produce un alivio de los síntomas inmediato.
Las principales ventajas de esta técnica son:
c) R.T.U. de Próstata
Se denomina resección transuretral de próstata
porque se introduce un aparato a través de la uretra (conducto
por donde sale la orina). Sin necesidad de ninguna incisión,
a través de este aparato se extirpan múltiples
fragmentos del crecimiento benigno de la próstata.

La RTU de próstata es una técnica muy empleada, con buenos resultados, pero con algunas complicaciones. La RTU de próstata presenta algunas desventajas con respecto al laser verde (Green Light HPS):
La gran ventaja del laser verde (Green Light HPS) es que ofrece los mismos buenos resultados que la RTU de próstata pero sin complicaciones (no sangrado, sonda vesical menos de 12 horas).
d) Cirugía Abierta
Se realiza una incisión por debajo del ombligo, y se extirpa
el tejido hiperplásico (adenoma de próstata). La
cirugía abierta (Adenomectomía) se reserva para
próstatas de gran tamaño.

La indicación de la cirugía (cuando es necesaria) y sobre todo la realización de la cirugía prostática debe ser practicada por un urólogo con experiencia. El Dr Rodríguez-Vela tiene amplia experiencia (más de 25 años) en la realización de Cirugía de Próstata.
Tras la cirugía prostática (RTU o Abierta) más del 90% de los pacientes con HBP quedan libres de sus síntomas.
El diagnóstico de un cáncer de próstata se realiza mediante una biopsia. Posteriormente debe realizarse un estudio sencillo para determinar si está dentro de la próstata (cáncer localizado) o se ha extendido por fuera (cáncer diseminado). En el cáncer de próstata localizado existen tres tipos de tratamientos:
En canceres de próstata localizados, la ventaja de la cirugía radical es que se extirpa toda la próstata con el tumor en su interior.
En el Instituto Urología y Medicina Sexual realizamos la Prostatectomía Radical con la tecnología más avanzada y excelentes resultados.
Los resultados a largo plazo son buenos pero requiere controles periódicos.
Con esta técnica no se disponen de estudios a largo plazo y no conocemos la supervivencia a los quince años.
© Instituto Urología y Medicina Sexual
Dr. Luis Rodríguez-Vela
Camino de Cabaldos 13, 2º B
50013 -
Zaragoza (España)
Teléfono 976 903 302
VPMS - 50/068/06