Si su hijo presenta fimosis, aumento de tamaño, o ausencia de uno o ambos testículos debe consultar para realizar un diagnóstico y un tratamiento rápido y efectivo.
Los más frecuentes son:
La fimosis consiste en una estrechez del prepucio (piel que cubre la punta del pene) que impide retraer dicha piel hacia abajo y descubrir el glande por completo.
En el momento del nacimiento es normal no poder bajar el prepucio ya que existen adherencias entre glande y prepucio.
Hacia el 3º año de vida, en el 90% de los niños puede retraerse el prepucio adecuadamente y el 10% presenta fimosis.
A partir de los 3 años, el prepucio debería bajarse adecuadamente y poder descubrir el glande por completo. La persistencia de una fimosis más allá de los 3 - 4 años favorece la aparición de las siguientes complicaciones:
Por estas complicaciones muchos médicos aconsejan la realización de una circuncisión sistemática en todos varones recién nacidos.
Cuando un niño tiene más de 3 años, durante el baño, debería intentarse bajar progresivamente la piel del prepucio.
A partir de los 4 - 5 años, si el prepucio sigue sin bajar completamente (fimosis) puede intentarse un tratamiento inicial que consiste en la aplicación de una pomada de un corticoide suave a dosis bajas.
En niños que han presentado balanitis también esta indicado administrar pomada de corticoides como tratamiento inicial.
En niños mayores de 7 - 8 años que no han respondido a la pomada de corticoides, en casos de balanitis de repetición y en fimosis intensas debe recomendarse con firmeza la realización de una circuncisión. Esta cirugía es muy sencilla en manos expertas.
En adolescentes que presentan fimosis es necesario realizar la circuncisión, y en mayores de 14 años puede realizarse con anestesia local.
La lesión quística más común es la acumulación de esmegma debajo de un prepucio que no baja adecuadamente.
A veces se forman quistes congénitos en el rafe medio de pene o del glande. El tratamiento consiste en la extirpación del quiste con una pequeña cirugía.
Un pene oculto es un pene normalmente desarrollado que esta enterrado en el panículo adiposo (capa grasa) que se situa por encima del pene.
Una palpación cuidadosa permite determinar que el cuerpo del pene esta oculto y es de tamaño normal.
Las más frecuentes son:
Es un defecto del desarrollo caracterizado por la falta de descenso del testículo hasta el escroto (piel que cubre los testículos). Clínicamente se caracteriza porque no se palpa el testículo dentro del escroto.
A la edad de un año casi el 1% de los varones recién nacidos a término presentan criptorquídea.
Un testículo que no ha descendido hasta el escroto:
Es muy fácil para un urólogo experto. Es fundamental una buena exploración del escroto y del cordón y conducto inguinal para intentar localizar el testículo.
Si el testículo no se palpa, puede estar dentro del abdomen y entonces necesitaremos ecografia, TAC o Resonancia Magnética.
Actualmente sabemos que no hay beneficio en esperar el descenso espontáneo del testículo más allá del primer año.
Para evitar un deterioro del testículo se debería realizar tratamiento antes de los 12-18 meses de vida.
En testículos que se palpan en el cordón inguinal, inicialmente se realiza un tratamiento médico con hormona (hCG) administrada como spray nasal. Este tratamiento hormonal presenta una tasa de éxito del 20%. Si el testículo no desciende se aconseja descenderlo mediante cirugía.
Cirugía: Se realiza en testículos que no han descendido con tratamiento médico. En testículos palpables (cordón inguinal) se realiza orquidofunicolisis y orquidopexia vía inguinal con una tasa de éxito de 92%.
En testículos no palpables, puede intentarse un descenso del testículo mediante laparoscopia o cirugía.
El hidrocele consiste en un acúmulo de líquido alrededor del testículo. Produce un aumento de tamaño, generalmente sin dolor.
En lactantes y niños pueden producirse por la persistencia o falta de cierre del conducto peritoneo-vaginal llamado entonces hidrocele comunicante. En estos casos, el hidrocele cambia de tamaño según la actividad.
Es muy fácil para un urólogo experto. Es fundamental una buena exploración del testículo y del escroto. El hidrocele se palpa como una masa que puede ser blanda o tensa y puede cambiar de consistencia.
En caso complejos puede ser necesario realizar una ecografia.
El tratamiento es quirúrgico. La cirugía es sencilla.
No se indica cirugía antes de los 12-24 meses por la tendencia a la resolución espontánea, salvo que sospechemos que se asocia a una hernia inguinal o a patología testicular subyacente.
El varicocele consiste en una dilatación de las venas que drenan la sangre de los testículos (plexo pampiniforme).
Un 20% de los adolescentes puede presentar varicocele. La mayoría son asintomáticos, y se descubren casualmente o en una visita rutinaria.
El varicocele implica un riesgo para la fertilidad y suele ser progresivo, con deterioro paulatino de la función testicular. Existen múltiples trabajos que confirman que el varicocele en un niño o adolescente puede afectar muy seriamente a la fertilidad.
En el apartado de varicocele se expone como se realiza el diagnóstico y el tratamiento del varicocele.
En niños y adolescentes el varicocele puede afectar seriamente a la fertilidad por este motivo se recomienda el tratamiento quirúrgico.
La técnica quirúrgica que mejor permite preservar la arteria testicular y que menos complicaciones y recidivas produce es la "varicocelectomía subinguinal" con microscopio o gafas lupa. Por este motivo, es la técnica que utilizamos en el Instituto Uro-Andrológico para corregir el varicocele, tanto en adultos como en niños.
Los médicos denominamos testículo agudo a un cuadro de dolor testicular intenso y de aparición brusca. Es una situación de urgencia que requiere un diagnóstico rápido por un urólogo experto.
Existen múltiples causas, pero las más frecuentes son:
Si existe un diagnóstico preciso de torsión de la hidátide o de epididimitis puede plantearse un tratamiento médico.
Si existe la más mínima duda de que se trate de una torsión del cordón inguinal (testículo) el tratamiento debe ser cirugía urgente. A partir de las 6 horas de la torsión la función del testículo va perdiéndose progresivamente.
Si su hijo presenta:
debe consultar con un uro-andrólogo experto lo antes posible
Esperar no conduce a nada
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Dr. Luis Rodríguez-Vela
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