Se denomina Vaso-Vasostomía y consiste en unir los segmentos de los deferentes seccionados durante la vasectomía. Esta unión permite de nuevo el paso de espermatozoides y su salida con el semen.
Esta presencia de espermatozoides en el semen, permite la obtención de nuevos embarazos espontáneos mediante relaciones sexuales. Si no existen problemas en la mujer, la vaso-vasostomía permite obtener más embarazos que cualquier técnica de reproducción asistida.
En la gran mayoría de varones que fueron vasectomizados y que por diferentes motivos deseen tener hijos puede realizarse una vaso-vasostomía. También puede plantearse en pacientes con dolor testicular producido por un granuloma espermático secundario a una vasectomía.
Antes de practicar una vaso-vasostomia aconsejamos realizar una evaluación previa por un andrólogo experto. Esta evaluación consiste en: historia clínica completa, exploración detallada de los testículos y deferentes y estudio de hormonas.
Si la mujer es fértil, la vaso-vasostomía es más eficaz y menos costosa que cualquier técnica de Reproducción Asistida.
La vaso-vasostomía es una técnica compleja. Existe unanimidad que cuando se emplea microscopio operatorio (microcirugía), los resultados son mucho mejores que con la cirugía sin microscopio.
Por este motivo la vaso-vasostomia debería ser realizada por un uro-andrólogo con amplia formación y experiencia en microcirugía
Consiste en unir los conductos deferentes con unos hilos de sutura más finos que un cabello humano. El diámetro de la luz del deferente es de 0,1 a 0,3 mm y las suturas que deben de usarse no se ven a simple vista, por este motivo se requiere el uso del microscopio operatorio.
En el Instituto Uro-Andrológico empleamos la técnica micro quirúrgica de las dos capas. Inicialmente, damos 6 puntos con una sutura de 10/0, para unir y afrontar perfectamente la mucosa de ambos cabos del deferente. (Figura 1, capa muco-mucosa, sutura finísima de 10/0)

Posteriormente damos de 10 a 12 puntos de una sutura de 8/0 para unir la capa muscular de ambos cabos del deferente. (Figura 2, capa muscular). Esta capa le da estabilidad y estanqueidad a la anastomosis (unión).

Finalmente, cubrimos todo con una sutura de los tejidos adyacentes al deferente, para evitar tensiones.
Con esta técnica obtenemos una anastomosis o unión de los deferentes con buena confrontación de la mucosa, con estanqueidad (sin escapes) y sin tensión. Se utiliza una anestesia general suave para evitar los movimientos del paciente durante una microcirugía tan minuciosa.
El porcentaje de éxito de la vaso-vasostomía depende de:
Múltiples series, presentan una permeabilidad (presencia de espermatozoides en el semen) del 75 al 99% (media 90%). La tasa de embarazos oscila entre un 51% y un 81% (media 60%). Esto depende sobre todo del tiempo transcurrido desde la vasectomía y del daño que ha sufrido el testículo.
Si no se produce un embarazo espontáneo, la presencia de espermatozoides en el semen (permeabilidad) permite realizar la técnica de reproducción asistida que se considere más apropiada.
Al ser una técnica muy cuidadosa, que se realiza con microscopio, la incidencia de complicaciones es muy baja. Pueden presentarse:
No obstante, estas complicaciones son poco frecuentes y se solucionan con un tratamiento apropiado.
La vaso-vasostomía microquirúrgica, bien realizada, ofrece una permeabilidad (presencia de espermatozoides en el semen) en aproximadamente un 90% de los casos y una tasa de embarazos espontáneos en torno al 60% sin necesidad de realizar ningún tratamiento sobre la pareja. Esta tasa de embarazos no la ofrece ninguna técnica de reproducción asistida.
Además, la vaso-vasostomia es generalmente menos costosa que una I.C.S.I (Inyección intracitoplásmatica de espermatozoides) obtenidos del testículo del varón mediante punción aspiración o biopsia de testículo.
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Dr. Luis Rodríguez-Vela
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